Recientemente, los resultados de una encuesta realizada por Smarty, una aplicación de recompensas por compras en línea, han generado gran atención.

Esta encuesta muestra que casi la mitad de los consumidores estadounidenses indicaron que planean reducir sus compras, mientras que el 40% de los consumidores tiene la intención de optar por marcas más baratas.

Esta noticia ha expuesto de inmediato la actitud de consumo de los estadounidenses, quienes se están volviendo cada vez más calculadores y parecen no comprar con tanta facilidad como antes.

Entonces, ¿qué ha sucedido exactamente para que los estadounidenses sean tan cautelosos?

Los consumidores reducirán las compras. Fuente: newsbreak

Los aranceles cambian una y otra vez

El origen del asunto comienza con la política arancelaria de Estados Unidos.

Hace unos meses, Trump anunció la eliminación de la política de exención de impuestos de 800 dólares, lo que significa que los paquetes pequeños importados del extranjero estarán sujetos a impuestos, y los precios de los productos también aumentarán.

Este cambio ha sido un jarro de agua fría para el mercado de consumo estadounidense, y muchos comerciantes y consumidores entraron en pánico.

Sin embargo, la política arancelaria de Trump no es algo definitivo. Justo cuando todos se habían adaptado al cambio de política, Trump emitió una nueva directriz suspendiendo temporalmente el cobro de impuestos a los paquetes pequeños. Este cambio es como una montaña rusa; nadie sabe qué sucederá en el próximo momento, y los planes de compra naturalmente se han desordenado.

Como resultado, muchas personas optan por reducir las compras, especialmente de productos básicos como automóviles, electrodomésticos y muebles. Los consumidores prefieren retrasar la compra o simplemente no comprar, esperando a ver si los precios serán más baratos en el futuro.

Trump anuncia la suspensión temporal del cobro de impuestos a paquetes pequeños. Fuente: BBC

Ser calculador se convierte en la nueva normalidad

Debido al aumento de precios, cada vez más consumidores estadounidenses están recurriendo a productos de segunda mano. La encuesta de Smarty muestra que aproximadamente la mitad de los encuestados indicaron que están más dispuestos a considerar la compra de productos de segunda mano, especialmente entre los millennials, donde esta proporción alcanza el 59%. Esta tendencia no es solo un fenómeno a corto plazo; los datos también muestran que el mercado de segunda mano en Estados Unidos está creciendo rápidamente, y se espera que para 2024, el gasto en el mercado de reventa supere al del comercio minorista tradicional.

Los estadounidenses están más dispuestos a considerar la compra de productos de segunda mano. Fuente: chainstoreage

Esto es una advertencia para los comerciantes: el mercado de segunda mano se está convirtiendo en una tendencia de consumo que no se puede ignorar en el futuro. Especialmente entre los jóvenes, los productos de segunda mano ya no son "artículos de baja calidad", sino una opción "inteligente". La gente no solo ahorra dinero, sino que también es más ecológica, ¿por qué no hacerlo?

No solo en Estados Unidos, el mercado de segunda mano global también se está acelerando. Según las predicciones de The Business Research Company, para 2024, el tamaño del mercado global de segunda mano alcanzará los 424.1 mil millones de dólares, y la tasa de crecimiento en los próximos años será aún más sorprendente, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 12.7%. Este es un mercado enorme que no se puede ignorar.

El mercado de segunda mano crece rápidamente. Fuente: The Business Research Company

El consumo de productos básicos se desacelera, ¿cómo deben responder las marcas?

Aunque muchos estadounidenses están recurriendo a productos de segunda mano, el consumo de productos básicos aún existe.

El problema es que los consumidores ya no están tan interesados en los productos básicos, y retrasar las compras se ha convertido en algo común.

Por lo tanto, para atraer a estos consumidores, los comerciantes deben ajustar sus estrategias de manera flexible. Por ejemplo, ofrecer más políticas preferenciales, opciones de pago a plazos, etc., para reducir la barrera psicológica de compra de los consumidores y motivarlos a realizar pedidos lo antes posible. Al mismo tiempo, ante la inestable situación arancelaria, los comerciantes también deben hacer una planificación de localización para reducir la presión de costos causada por los aranceles.

Fuente: Internet

Gran cambio en las tendencias de consumo, ¿hacia dónde ir en el futuro?

Actualmente, la volatilidad de los aranceles ha hecho que los consumidores estadounidenses sean más cautelosos, y los hábitos de consumo están cambiando silenciosamente.

Entonces, frente a este desafío, ¿podrán los comerciantes aprovechar la ola y capturar las oportunidades en medio de este cambio?

La respuesta es sí. Siempre que los comerciantes puedan captar con agudeza las tendencias de consumo y ajustar sus estrategias de manera flexible, ya sea mediante la planificación de localización o abrazando el mercado de segunda mano, podrán mantenerse firmes en esta transformación del consumo.

En esta tormenta arancelaria, ¿quién podrá romper el marco del comercio minorista tradicional y liderar una nueva ola de consumo?

¡Estaremos atentos!