“¡Si no pagas, te retiras!”
Esta nueva normativa de la Agencia Tributaria italiana ha hecho que los vendedores transfronterizos pierdan la paciencia. El 13 de junio de 2025 se convertirá en la línea de vida o muerte para los vendedores no comunitarios en el mercado italiano: si no pagan la garantía del IVA de 50.000 euros (aproximadamente 407.000 yuanes), el número de identificación a efectos del IVA de la UE (número VIES) será cancelado de forma forzosa y los permisos de venta quedarán congelados directamente.
Esta política actúa como un “aro de apriete”, no solo poniendo en riesgo la liquidez de los pequeños y medianos vendedores, sino que también podría desencadenar una reacción en cadena en el cumplimiento fiscal europeo.

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Umbral de cumplimiento en efectivo: congelación mínima de tres años
Esta nueva normativa italiana apunta directamente al fraude del IVA, exigiendo que las empresas no comunitarias que registren un número VIES a través de un representante fiscal paguen una garantía, la cual debe permanecer congelada durante al menos 36 meses. El umbral de garantía para los representantes fiscales es aún mayor: 30.000 euros para atender de 2 a 9 clientes, y hasta 2 millones de euros si superan los 1.000 clientes, con un período de garantía de hasta 48 meses.

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Esto significa que, para mantener sus operaciones en Italia, los vendedores deben desembolsar de una sola vez una cantidad equivalente al beneficio anual de una pequeña empresa, sin poder disponer de ella durante tres años.
Aún más problemático es que la Agencia Tributaria italiana ha suspendido la apertura de nuevas solicitudes de número de IVA. Si los vendedores existentes no completan el pago antes del 13 de junio (con un período de gracia extendido hasta agosto), su número de IVA se cancelará automáticamente. Los vendedores que participan en el programa Pan-Europeo de Amazon podrían verse obligados a cambiar su cadena logística, lo que dispararía los costos de envío; los nuevos participantes se enfrentan al dilema de “sangrar antes de obtener ganancias”, lo que ha llevado a muchos planes de startups a quedar en suspenso.

Fuente: media-amazon
Efecto dominó: endurecimiento integral del cumplimiento fiscal en Europa
Italia no es un caso aislado; esta “tormenta de garantías” ya se ha extendido por Europa. Bélgica exige un depósito de 7.500 euros al registrar un número de IVA para empresas no comunitarias, Francia ha implementado un sistema de garantía de representante fiscal “sin límite máximo” en París, y países como Suecia y Alemania también están considerando medidas similares. La Comisión Europea ha propuesto eliminar la exención de impuestos para paquetes pequeños de menos de 150 euros y cobrar una “tasa de despacho de aduana” de 2 euros por artículo.

Fuente: france24
La tendencia de endurecimiento del entorno comercial global es igualmente feroz:
México: eliminó la política de exención de impuestos para envíos de menos de 50 dólares, imponiendo un arancel del 19% más un IVA del 16% a productos chinos;
Vietnam: redujo a la mitad el umbral de exención de impuestos para paquetes de mensajería, de 2 millones de dongs vietnamitas a 1 millón (aproximadamente 280 yuanes);
Japón: planea reducir el alcance de las exenciones de impuestos a las importaciones en 2026.
Detrás de este endurecimiento normativo se encuentra una respuesta regulatoria al “crecimiento desenfrenado” del comercio electrónico transfronterizo. En la última década, el volumen de paquetes con “exención de minimis” en Estados Unidos aumentó un 600%, y la UE pierde más de 50.000 millones de euros al año debido al fraude del IVA. Ahora, los países están trasladando los costos de cumplimiento a los vendedores transfronterizos mediante una combinación de “garantías más aranceles”.

Fuente: Yomiuri Shimbun
¿Vivir o morir? El dilema de los vendedores
Ante la “tasa de entrada” de 400.000 yuanes, los vendedores se han dividido rápidamente:
Facción del cumplimiento: pagan la garantía a regañadientes, intentando aprovechar el vacío dejado por los que se retiran;
Facción de la retirada: se trasladan a países de la UE con regulaciones fiscales más flexibles, como España o Polonia, o adoptan el modelo de “envío a distancia”, aunque los costos logísticos se disparan;
Facción de la espera: se unen a representantes fiscales para presentar recursos contencioso-administrativos, solicitando la exención de la garantía para los vendedores, aunque las negociaciones siguen estancadas.
La reestructuración del sector es inevitable. Los grandes vendedores con capital sólido aprovechan para absorber cuota de mercado, mientras que los pequeños y medianos vendedores que dependen del “modelo de distribución masiva” podrían salir del mercado en masa. Plataformas como Amazon y Temu también enfrentan desafíos: si los vendedores abandonan sus números de IVA en masa, la rotación de inventario y los ingresos por comisiones se verán gravemente afectados.

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“Este es el peor de los tiempos, pero también el mejor”
La nueva normativa de garantía en Italia actúa como un espejo, reflejando el dolor de la transición del comercio electrónico transfronterizo de una fase incipiente a una madura.
Cuando el “cumplimiento” se convierte en una regla de supervivencia irreversible, solo las empresas que salgan de la guerra de precios y profundicen en el valor de la marca podrán mantenerse firmes en esta tormenta fiscal global. Y la garantía actual de 400.000 yuanes podría ser solo el primer obstáculo en un largo camino de actualización.



